miércoles, 24 de agosto de 2016

Miércoles Mudo: Mi 31 cumpleaños en la ciudad de Cuenca.

Yo con el Parador de Cuenca detrás, en el cual pasamos la noche

¡El cumpleaños más feliz de mi vida, como no junto a mi marido! Pasamos un día de ensueño. Más fotos en instagram.

Vistas de Cuenca desde el Parador

"Miércoles mudo" es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, sólo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

domingo, 21 de agosto de 2016

Como perdí 20 kilos.Mi experiencia.

Mi experiencia con la pérdida de peso

Es posible que no sepas que hace un par de años pesaba 20 kilos más que ahora. A pesar de ser vegetariana, mi salud y mi vida en general se veían afectadas por el exceso de peso. Mucha gente cree que si eres vegetariana tienes que estar delgada, pero obvian el hecho de que las patatas fritas, el chocolate, los dulces, los fritos...también son vegetarianos, y por lo tanto, si los consumes a diario o muy a menudo, pues lo más probable es que delgada lo que se dice delgada no estés. La comida basura, los ultraprocesados...pueden ser veggies pero nunca sanos.

Mi caso además no era algo puntual, sino que el sobrepeso ha estado presente en mi vida desde la niñez. Así que cambiar pautas y conseguir logros era algo que yo veía muy complicado, ya que jamás había estado delgada o en normopeso (sólo lo conseguí una vez, durante unos meses cuando tenía 13 años y fue "gracias" a dejar de comer, a tirar comida a escondidas...lo cual por suerte sólo pude mantener durante un tiempo para luego volver a mis hábitos de siempre, que como ya sabes tampoco eran buenos...).

Mi primera dieta me la dio un endocrino de la seguridad social al que me llevó mi madre. Me sacó un papel impreso de un cajón (el mismo papel que para todo el mundo), me midió, me pesó y me dio cita para tres meses después. No recuerdo que edad tenía, pero sería entre los 8 y los 10 años. Ni que decir que en la segunda cita pesaba lo mismo o incluso algo más, ya que yo había sido incapaz de seguir aquella fotocopia que no estaba adaptada a mí y que además me hacía sentir culpable y señalada cuando en casa o en el cole todos podían comer lo que quisieran menos yo. Fue un auténtico desastre. Después de aquello y según iba cumpliendo años se iban sucediendo frente a mi dietas de todo tipo, que sólo era capaz de aguantar unos días para luego volver a las andadas. Ninguna dieta fue diseñada por un profesional de verdad. Ninguna me ayudó a alcanzar un peso saludable. Todas me hacían sufrir y en cuanto caía, sentirme culpable y avergonzada por no ser capaz de llegar a mi objetivo. Ninguna me enseñó a comer. Ninguna me explicó que el ejercicio físico es importante por múltiples razones, no sólo por un motivo estético. A esas alturas de mi vida, muy cerca de los 30 años, parecía claro que nunca iba a conseguir vivir dentro de un cuerpo que me gustara...

¿Quieres saber por qué te cuento todo esto? Pues para que veas el lugar desde el que partí y te des cuenta de que no hay casos imposibles. Porque si yo he podido tu también. Sólo hay que ser valiente, tener criterio y una buena motivación que te sirva no sólo para empezar, sino para seguir hasta el final. ¿Quieres saber cómo lo conseguí? Ahora mismo te lo cuento.


Mi primer impulso, la Dra: Odile Fernandez

La primera persona que me hizo hacer "click" fue la Dra. Odile Fernández, del blog Mis Recetas Anticáncer. Un miembro de mi familia política estaba haciendo frente a esta enfermedad (de la que por suerte se curó y está ahora genial) y yo empecé a leer a Odile bastante a menudo. Durante toda mi vida la comida había sido para mí una fuente de placer y a la vez de destrucción, que se reducía a simples calorías, cuyo exceso de ellas me hacía tener sobrepeso u obesidad. Pero a partir de ese momento mi motivación para adelgazar cambió. Me di cuenta de que lo que comemos nos puede ayudar a enfermar o a sanar (aparte de más factores, claro). Yo ya no sólo quería estar delgada por un motivo estético, ahora también quería tener salud. Que los alimentos me hicieran sentir bien, ágil, prevenir enfermedades que pueden ser evitables...Ese fue mi primer paso, el cambio de enfoque, que tanto me ayudó. Por ello empecé a introducir pequeños cambios que me hicieron perder los primeros kilos. Comencé a salir a caminar varios días en semana, a comer más fruta y verdura, a reducir el consumo de ultraprocesados...todavía hacía muchas cosas mal pero los primeros pasos ya estaban dados. De hecho la palabra dieta desapareció. Simplemente empecé a cambiar de hábitos. (Me gustaría hacer un pequeño inciso: si alguien lee esto y piensa en seguir terapias "alternativas" y dejar su tratamiento oncológico para curar el cáncer, que sepa que NO es esto lo que se promueve, sino que aparte de tu tratamiento médico, lo ideal es practicar ejercicio físico, tener una actitud positiva ante la vida y comer alimentos saludables para así poner más de tu parte en la batalla contra el cáncer/o para intentar prevenirlo. Pero no sólo para eso, sino para tener una vida plena en general. Ten sentido común por favor. Seguramente muchos nutricionistas no estén de acuerdo en algunos puntos con Odile ya que ella es médico de cabecera y no dietista/nutricionista. Pero yo me quedo con su mensaje positivo que a mi personalmente me hizo tomar las riendas de mi vida y cambiarla a mejor).


Mi nutricionista, Lucía Martinez

Como veis yo ya había comenzado a cambiar mi vida, todo empezaba a mejorar, pero la realidad era que aun así seguía estando bastante perdida en cuanto a nutrición se refiere. Y es que muchas veces creemos estar haciendo las cosas bien y la realidad es que no tenemos ni idea, que nadie nos ha educado para aprender a comer bien. De hecho actualmente la tasa de sobrepeso en España es del 40%, y la de obesidad del 20%, así que por algo será (ya que casualmente todo el mundo te dice que sigue una dieta sana mediterránea pero en la práctica no es así, sino todo lo contrario). Fue en ese momento cuando Lucía Martinez Arguelles, autora del blog Dime que Comes y cofundadora del Centro Aleris en Madrid, se convirtió en una fuente inagotable de sabiduría en el campo de la nutrición para mí. Cada día leía sus posts, los enlaces que compartía en redes sociales, sus consejos nutricionales, sus "no comas pasta con verduras, sino verduras con pasta", sus "dejad de flipar con la repostería casera", sus "dejad de flipar con los activias", sus explicaciones para aprender a leer el etiquetado de los productos (os recomiendo especialmente el del azúcar, el de la fibra y lo integral y el de las grasas)... que me vinieron tan bien.  Gracias a ella ¡por fin! aprendí a comer bien, a tener criterio y discernir entre lo que puede tener sentido y lo que no, a no dejarme engañar más por la industria alimentaria, a saber qué proporción de cada grupo de alimentos debería haber por norma en mi plato...Al final de mi proceso de pérdida de peso se convirtió en mi nutricionista oficial, lo cual me sirvió para verificar que estaba haciendo las cosas bien, me hizo una dieta que se adaptó a mi vida y a mis gustos, y la verdad es que no puedo estar más contenta con ella y lo profesional que es. Ojalá la hubiese contratado antes. Me hubiera ahorrado mucho tiempo, salud y dinero perdidos en cada dieta milagro que seguía. (Si necesitas adelgazar te recomiendo encarecidamente poner un nutricionista en tu vida. Pero uno de verdad, que hay mucho falso gurú suelto. Deja a un lado la "dieta de la piña", la de "la alcachofa", la que ha salido esta semana "en no sé cual revista" o la que te pueda proporcionar alguien que diga dedicarse a esto pero que no tiene el título oficial de dietista nutricionista o el de técnico superior en dietética. Sólo ellos tienen cobertura legal para poder realizar este trabajo).



Mi psicóloga, Estela Nieto

Pero esto no es todo. Todavía tengo que hablaros de otra protagonista en mi proceso de pérdida de peso. Ella es Estela Nieto, autora del blog estelanieto.com y de Nutrición Esencial junto a su marido Iván. ¿Y por qué es tan importante ella en mi historia? Pues voy a intentar explicartelo de manera sencilla. ¿No te ocurre a veces que ya sabes (nutricionalmente) lo que tienes que hacer para conseguir tu meta, y aun así no lo haces, por más que desees llegar al objetivo? Cuando tú mismo eres quien te boicoteas constantemente, cuando sientes que no puedes confiar en ti mismo, que te faltan herramientas y recursos para conseguir hacer realidad tu propósito, cuando te devora la ansiedad...todo esto es señal de que necesitas un/a buen/a  psicólogo/a en tu vida. Porque dime, si ya has intentado ciertas tácticas y nunca te funcionan, ¿no crees que ha llegado la hora de pedir ayuda? Yo siempre caía a los pocos días de empezar las dietas. Porque siempre era todo o nada, porque si me llenaba un plato tenía que comérmelo todo aunque llegase un momento en el que ya no tuviese más hambre, porque quería hacer una dieta tan "perfecta sobre el papel" que luego era imposible de seguir en la vida real y eso me frustraba y me hacía abandonar, porque si caía un día, en vez de levantarme inmediatamente me regodeaba en ello y seguía cometiendo errores sin parar... Pero cuando Estela con su programa I love me llegó a mi vida, me hizo ser consciente de mis errores y cómo superarlos. Y así perdí los últimos 10 kilos, asesorada por la mejor profesional.

Mi antes y el después

¿Y ahora qué? Pues ahora soy feliz con mi cuerpo, que no es perfecto, pero que lleva más de año y medio estable en normopeso tras una vida de sobrepeso y obesidad. Me gusto, me cuido, me saco partido, mis analíticas han mejorado, me siento bien...Y eso es lo más importante, ser la mejor versión de mí misma, y no aspirar a cánones de belleza absurdos e irreales como los que nos venden hoy en día, porque ¿sabes qué? que ni falta que hace. Creo que esta es una segunda batalla que hay que librar, y no menos importante que la primera. Porque como me dijo Lucía Martínez, ¿vas a ser más feliz por pesar dos kilos menos? ¿Tu familia y amigos te van a querer más? ¿Vas a ser por ello más profesional en tu trabajo? Seguramente no, y por eso es tan importante saber parar con tu exigencia mental (y es que a veces nunca es suficiente y queremos más y más, a costa de lo que sea y sin ningún sentido), seguir con tus pautas saludables y amar tu cuerpo tal y como es dentro de un estilo de vida sana.

Ahora más feliz que nunca, y no sólo por los kilos que me he quitado

También tengo que decir que (al menos en mi caso) he necesitado no sólo un cambio a nivel técnico (nutricionista, psicóloga...) sino también un cambio a nivel interior. La vida me dio una oportunidad, la de mudarme a una nueva ciudad, la de dejar de hacer lo que no me gustaba y poder hacer lo que sí, la de contraer matrimonio con la persona que quiero, la de tener un rol deseado en mi nueva familia... y todo eso me empujó a querer coger todos los trenes posibles hacia una vida plena y feliz. Y eso he hecho, aquí estoy. No dejes tú de cumplir tus sueños ni de coger trenes, no dejes de crecer en tu interior. 

lunes, 25 de julio de 2016

Un año casados. Celebrándolo en el Valle del Tiétar.

¡Un año casados! ¡Y que sean muchos más!

A finales del mes pasado mi marido yo cumplimos un año como matrimonio. ¡Un año ya! El tiempo pasa volando y este año caminando juntos de la mano ha sido toda una experiencia de vida.

Elegir un plan de vida común y llevarlo a cabo es a veces una tarea complicada, pero también muy gratificante y llena de sabores dulces a cada vuelta de la esquina. La verdad es que nos consideramos unos afortunados por habernos encontrado en este mundo (a veces tan vasto y sobrecogedor) y poder darnos el uno al otro todo el amor y la dedicación que nos merecemos. Caminar juntos por esta senda es todo un regalo del cielo.

Piscina con vistas increíbles

Nuestro almuerzo, Isidro nos trató así de bien ;)

¡A la rica cena!

Nuestro día especial lo pasamos en la Casa Rural El Rincón de la Fuente, situada en Buenaventura, Toledo. Queríamos calma y relax, un día sólo para nosotros. Afortunadamente, el lugar elegido cumplió nuestras expectativas con creces.

La casa rural nos encantó, era preciosa. La ubicación excelente, ya que nos encontrábamos en pleno Valle del Tiétar, con lo cual al día siguiente podíamos recorrer una zona rural muy bella si nos apetecía (¡y claro que nos apeteció!). Las vistas desde la casa de ensueño. La piscina ideal para refrescarte mientras disfrutas del bonito entorno. La atención por parte de los propietarios excelente, nos hicieron sentir como en casa. Nos atendieron muy bien, respetando desde el primer momento nuestra opción alimenticia, confeccionando un menú vegetariano y casero a nuestro gusto. Isidro además es muy extrovertido, un buen conversador y un gran cocinero. Todo un gusto haber dado con gente tan maja y dispuesta. ¡Para repetir!

Y así de bien pasamos nuestro día, sol y piscina, ratos de lectura, relax, la paz que te da el verte rodeado de naturaleza, comida casera y deliciosa (para comer nos prepararon un salmorejo a la yerbabuena, arroz integral con verduras y natillas al horno de huevos camperos, y para cenar un salteado de espinacas con pasas y piñones, una parrillada de verduras y un yogur natural con frutos rojos y miel, que ya no pudimos fotografiar porque se nos hizo de noche), y por supuesto muchos arrumacos ¡que para eso era nuestro aniversario!.

Dando un paseo de buena mañana

Un alto en el camino, justo donde san Pedro de Alcántara dejó sus huellas al descansar sobre la piedra (ver a mi derecha)

En la puerta del Santuario

Se respira paz y tranquilidad

Al día siguiente, tras tomar un buen desayuno preparado por Isidro nos marchamos dirección Arenas de San Pedro, que era el pueblo que habíamos decidido visitar.

Nos apetecía dar un paseo, pero el calor de finales de junio era insoportable. Por suerte encontramos el sendero perfecto, los escasos 3 kilómetros que separan el Santuario de San Pedro de Alcántara de Arenas de San Pedro. Este pequeño sendero puede recorrerse en coche o a pie y cuenta con abundante vegetación y por lo tanto bastante sombra. El sendero es toda una delicia, está situado en un entorno natural envidiable. Merece la pena darse un paseo y visitar el Santuario. Nosotros entramos y vimos la capilla, pero también cuentan con un museo. Este santuario es el último convento que erigió el santo extremeño, el cual mandó construir para que los frailes se dedicasen a la vida de penitencia y de contemplación, pero su pronta muerte dio lugar a que el centro se convirtiera en un lugar de devoción. A día de hoy sigue siendo un lugar de culto y peregrinación.

En el Puente de Aquelcabos

Tras la visita al santuario volvimos al pueblo y comenzamos a visitarlo. Recorrimos sus calles, compramos dulces típicos, nos hicimos fotos... Lo más destacado es el puente de Aquelcabos, el castillo de la Triste Condesa y el palacio del Infante Don Luis de Borbón. Muy cerca también están las cuevas del Águila, las cuales no visitamos por falta de tiempo, lo tuvimos que dejar para otra ocasión.

Piscina natural ideal para los peques

Por último visitamos las piscinas naturales del pueblo, que se encuentran en la carretera dirección Hornillos, en pleno cauce del río Arenal. Nos gustaron mucho por diferentes motivos: cuentan con fácil acceso y parking gratuito, hay una zona de césped muy bien cuidada y cómoda, disponen de piscina para niños y otra más grande y profunda con trampolines y escaleras, el agua está limpia y transparente (con lo cual el baño es un gustazo), el entorno natural es muy bonito... Las pegas son que no se permite comer en el césped (pero hay un chiringuito en el que está permitido llevar tu propia comida si consumes la bebida, así que por ese lado ni tan mal), que no se permite la entrada a animales (una pena para los pobres perretes que también se merecen un buen chapuzón) y tampoco están permitidos los juegos en el césped (palas, pelota...) lo cual por un lado entiendo, pero que tampoco llego a ver del todo con buenos ojos. Aun así el lugar nos encantó y disfrutamos de un buen (y helado) chapuzón antes de coger la carretera ¡y volver al hogar!.

Y hasta aquí llegó nuestro viaje. Espero haberte animado a visitar al Valle del Tiétar. Desde luego un lugar muy recomendable para los amantes de la naturaleza. Nosotros ¡volveremos!

jueves, 7 de julio de 2016

El mundo en tus manos.

Elsa Punset, foto sacada de su página de facebook

En plena búsqueda y construcción de la mejor versión de mi misma he descubierto algunos vídeos protagonizados por la escritora y filósofa Elsa Punset. De todos ellos muchos pertenecen a una serie llamada "El mundo en tus manos", que fue emitida desde el programa Para todos la 2, de tve.

Me han gustado tanto estos vídeos que he seleccionado algunos de ellos para compartirlos aquí contigo. Cada uno habla sobre un tema diferente, pero siempre relacionado con la inteligencia emocional.


Cuidar del Cuerpo. ¿Cómo tratas a tu cuerpo? ¿Lo cuidarías como a un buen amigo? ¿Eres amable con él? ¿Te sentirías bien haciéndolo? Al fin y al cabo tratar bien a tu cuerpo, es tratarte bien a ti mismo.


¿Cuál es tu lenguaje de amor? ¿Sabes transmitir tu cariño a los demás? ¿Conoces las maneras básicas con las que las personas expresamos y recibimos afecto?


Cómo mejorar el clima emocional en tu hogar. Un hogar se construye con emociones. ¿Cómo es el clima emocional de tu hogar? ¿Quieres mejorarlo?


Una estrategia para la felicidad. A veces pensamos que ser más felices de lo que somos es algo complicado. Pero si pudieras hacer algo muy sencillo para sentirte mejor, ¿lo harías?


Cada día estoy más convencida de que la inteligencia emocional es pieza clave para ser feliz en la vida. La manera con la que gestionas tus éxitos y fracasos, tu forma de ver las cosas, la manera en la que te cuidas y cuidas de los demás...determinan en gran medida tu felicidad. ¿Tú que opinas? ¿Lo ves también así? Si quieres puedes contármelo en los comentarios. ¡Espero que tengas un gran fin de semana!

jueves, 30 de junio de 2016

Nuestro viaje a la Riviera Maya.

Portal Maya en Playa del Carmen

Sé que hace mucho que no escribo a pesar de haber prometido retomar el blog, pero quiero que sepas que por fin estoy de vuelta y con muchas ganas de quedarme. Me apetece mucho volver a escribir asiduamente y hacer de este rinconcito un espacio aún más mío si es que eso es posible. Dicho esto me centro en el post de hoy, nuestro viaje a la Riviera Maya.

El hotel tenía colores muy alegres, ¡era precioso!

La piscina toda una maravilla

Desayunos junto al mar, cómo os echo de menos

Lo primero que pensamos cuando decidimos hacer este viaje fue que queríamos hacerlo por libre, sin paquetes vacacionales ni todos incluidos. La Riviera Maya es una zona bastante segura para hacer turismo así que por ese lado no teníamos problema. Eso sí, cambiamos rápidamente de idea en cuanto comenzamos a investigar un poco y vimos que ¡salía mucho más caro viajar por tu cuenta! (y más si te pones a organizarlo de imprevisto dos semanas antes de la fecha, en pleno mes de abril...). La Riviera Maya es una zona pensada para el turismo de grandes hoteles, de resorts todo incluido, así que al final decidimos "sacrificarnos" un poco y sucumbir ante esta opción...

El hotel elegido fue el Catalonia Playa Maroma, en opción Privileged, y desde luego fue todo un acierto. El hotel era precioso, tranquilo, familiar, sin colas a la hora de comer o cenar, con opciones para vegetarianos en el buffet y los restaurantes, con un personal muy amable (especialmente los camareros de la playa y la piscina, que te traían las bebidas hasta la hamaca siempre con una sonrisa), con una piscina estupenda, situado en una de las mejores playas de la zona...

Os recomiendo el cóctel de la izquierda, un mango coconut, ¡riquísimo!

Playa Maroma

El primer día lo pasamos viajando (llegamos justo para cenar, tomarnos un rico coctel e irnos a dormir), y el segundo día estuvimos de relax disfrutando de las instalaciones y de la playa del hotel (Playa Maroma), que por cierto está considerada como una de las mejores playas del Caribe.

Templo de Kukulcán, en Chichen Itzá

Ruinas en Chichén Itzá

Al día siguiente nuestro tour operador local nos recogió en el hotel antes de amanecer para disfrutar de nuestra primera excursión por tierras mexicanas. Visitamos Chichén Itzá, el Cenote Ik Kil, Ek Balam y una Aldea Maya.

Si viajas a México, Chichén Itzá es la zona arqueológica que no te puedes perder (y es que según la Unesco y desde 1988 es Patrimonio de la Humanidad). Sin duda un imprescindible en nuestro viaje desde el primer momento, y uno de los mejores recuerdos del viaje que me llevo.

Dentro de la ciudad maya de Chichén Itzá hay que destacar el Templo de Kukulkán, que en una votación global fue elegido como una de las nuevas 7 maravillas del mundo moderno. Además esta estructura demuestra los profundos conocimientos de matemáticas, acústica, geometría y astronomía que los mayas poseían. Desde luego todo un misterio.

Cenote Ik Kil


Después de una mañana estupenda pero muy calurosa en Chichén Itzá agradecimos bastante nuestra refrescante parada en el Cenote Ik Kil. Los cenotes son lugares mágicos creados por la naturaleza que los mayas consideraban sagrados y en los cuales realizaban distintos rituales y ceremonias. Hay muchos cenotes de distintos tipos en la península de Yucatán, pero Ik Kil es especial por su majestuosidad. Además algo que lo caracteriza es su gran profundidad. No en vano ha sido elegido en varias ocasiones por Red Bull para realizar las competiciones mundiales de saltos de altura (podéis ver el vídeo para disfrutar un poquito del espectáculo).

Posando con mi marido

Acrópolis

Friso de escayola

Nuestra siguiente parada fue en las ruinas arqueológicas de Ek Balam. Merece la pena conocerlas ya que son muy diferentes a las de Chichén Itzá. Lo más interesante de este lugar es la Acrópolis, que es la estructura más grande del conjunto arqueológico, la cual contiene un friso de escayola muy peculiar (imita las fauces o colmillos abiertos de un monstruo o serpiente), y que además se encuentra en un perfecto estado de conservación.

Mujeres haciendo tortillas de maíz en la aldea maya

Niños mayas

La última parada del día fue en una aldea maya. En este punto la verdad es que tuvimos sentimientos encontrados. Por un lado queríamos conocer como viven los mayas en la actualidad e interactuar con ellos, pero por el otro tuvimos la sensación de estar participando en una especie de show organizado por el tour operador que habíamos contratado. Fue emotivo conocer a los niños mayas y entregarles algunos regalos (ya que nos habían informado de que necesitan lápices, cuadernos, colores, ropa, juguetes...) pero nos fuimos de allí con un sentimiento agridulce, tipo "hombre blanco rico viene aquí a ver el espectáculo a cambio de unas migajas para con los niños pobres"...Aun así me parece interesante el querer acercarte de alguna manera a la cultura local, a las personas que de verdad habitan aquellas tierras al margen de los turistas. Nosotros intentamos hacerlo lo mejor que pudimos y supimos.

Iguana

Con mi amigo el coatí

El cuarto día lo pasamos en el hotel. Creo que en este tipo de viajes lo mejor es intercalar un día intenso de excursión con otro más tranquilo en el hotel disfrutando de todo lo que ello puede ofrecerte: playa, zumos naturales, buen comer, relax...Aparte de convivir con los animales salvajes que viven en los alrededores: coatís, iguanas... Eran muy lindos y para mi fue toda una oportunidad el poder acercarme a ellos siempre desde el respeto y la libertad.

Ruinas arqueológicas de Tulum

Disfrutando del Caribe Mexicano

Llegó el día de la segunda y última excursión con nuestro tour operador.  En esta ocasión visitamos las ruinas de Tulum, playa Paraíso, Gran Cenote y Cobá.

A primera hora de la mañana nos llevaron a Tulum, para conocer sus ruinas arqueológicas. De todas las construcciones de este lugar destaca la denominada como "El Castillo", la cual cumplía la función de faro para con los navegantes mayas, ya que cuando viajaban en sus embarcaciones les evitaba chocar contra el arrecife de coral.  Además en mi opinión personal el principal encanto de este lugar es la ubicación en la que se encuentra, digna de una bella postal. Y es que las vistas le dan a este pintoresco lugar un encanto especial.

Foto sacada por uno de nuestros compañeros de excursión

Tras nuestra visita cultural nos dirigimos a Playa Paraíso, muy cerquita de las ruinas arqueológicas de Tulum. Allí pudimos disfrutar de un refrescante baño junto a nuestros compañeros de excursión. He de decir que formamos un grupo bastante majo en las excursiones. No puedo dejar de nombrar a Íñigo y Cris, David y Merce, David y Ana y a Fran y Ana, porque la verdad es que disfrutamos mucho de las excursiones en gran parte gracias a ellos. Es muy agradable coincidir con gente así (simpática, divertida, dispuesta, activa, compañera, con una gran calidad humana...), fue toda una suerte y desde luego una gozada compartir esos días tan bonitos con ellos. ¡Muchas gracias chicos!

Gran Cenote

Tras nuestro chapuzón en la playa visitamos el Gran Cenote. Este cenote es totalmente diferente al que habíamos conocido unos días antes (el cenote Ik Kil), ya que es ideal para snorquelear y admirar las estalactitas y estalagmitas que allí se encuentran (además de la vida submarina que habita en él). Es el cenote más famoso de la zona, toda una maravilla para disfrutar de un buen baño mientras lo vas explorando.

Esperando la comida vegetariana con nuestros compis de excursión

Comida mexicana

Todavía nos quedaba por conocer Cobá, pero antes de eso hicimos un alto en el camino para comer. Esos días nos hartamos a comer frijoles con arroz, tacos vegetales con tortillas de maíz, burritos vegetarianos, guacamole, frutas tropicales, mazorcas de maíz... Todo muy rico pero teniendo mucho cuidado con el picante, ya que se lo echan a todo y desde el punto de vista de nuestro paladar europeo ¡se les va de las manos!

Pirámide en Cobá (Nohoch Mul)

Vistas desde lo más alto de la pirámide

Observatorio Astronómico en Cobá

Nuestra última parada del día fue en Cobá. ¡Estaba deseando conocer estas ruinas! Y es que ocurre como en las ruinas de Tulum, no sólo es importante el yacimiento arqueológico en sí mismo, sino que es una maravilla el lugar donde se encuentran (en esta ocasión en medio de una bonita selva).

Cobá es bastante grande y hay un buen trecho desde donde te cobran la entrada hasta la pirámide principal. Existen tres opciones para el traslado, ir andando, alquilar una bicicleta o pillar un tricitaxi (un triciclo en el que os lleva un local a modo de taxi). Nosotros escogimos esta última opción ya que se decidió en grupo y lo mejor era ir todos juntos.

Lo más divertido de este lugar es escalar la pirámide maya, de 42 metros de altura. Hay que tener mucho cuidado porque los escalones están tan desgastados que resbalan muchísimo, sobre todo al bajar. Por eso es muy importante hacerlo muy cerca de la cuerda central. Una vez arriba hay que aprovechar para hacer fotos, ya que las vistas son tremendas. Un lugar para disfrutar.

En la gloria 

El sexto día de nuevo lo pasamos en el hotel. Playa, piscina y zumos naturales a tutiplén.

Playa de Akumal

Foto vista en Pinterest, aquí

Al día siguiente salimos de excursión, pero esta vez por nuestra cuenta. Por la mañana cogimos una Van (transporte colectivo) desde la carretera federal y nos dirigimos hacia la playa de Akumal. Una vez allí pudimos cumplir uno de nuestros sueños más preciados de este viaje, nadar con tortugas en plena naturaleza, con total libertad.

Cenote Cristalino

Cocos frescos

Más tarde nos dirigimos hacia un nuevo cenote por descubrir. Elegimos el Cenote Cristalino, ya que nos lo había recomendado un joven local, cuando viajábamos en la Van. Desde luego fue todo un acierto, pues allí no encontramos tanto turista como en otros lados, sino gente local que había ido allí a disfrutar. Gozamos de un ambiente muy tranquilo, nada masificado, comiendo y bebiendo coco fresco, pura delicia que nos encanta.

Capilla de Nuestra Señora del Carmen

Frutas con chili limón

La última parada del día la hicimos en Playa del Carmen. En realidad este sitio es el primero que suelen visitar los turistas, ya que allí suele haber buenos precios para los cambios de moneda, pero a nosotros como nos venía bien sacar directamente en pesos del cajero del hotel, dejamos esa visita para el último día.

Playa del Carmen es el lugar turístico por excelencia. Allí está la Quinta Avenida, una calle peatonal, larga y paralela a la playa, con muchas tiendas, bares, restaurantes...enfocados a los turistas. Nuestra recomendación es que no compréis allí a no ser que necesitéis algo de urgencia, porque sale todo mucho más caro. Eso sí, dar un paseo por allí y cotillear, siempre es buena idea.

Muy cerca nos encontramos con la Capilla de Nuestra Señora del Carmen (muy curiosa por su cristalera), la misma playa perfecta para bañarse, el ferry para viajar a la isla de Cozumel, el monumento "Portal Maya", los puestos de fruta fresca con chili limón, de los que tanto disfrutamos...

De cena en el restaurante mexicano

El día siguiente lo pasamos en el hotel. De nuevo playa, piscina, tranquilidad, comidas y cenas deliciosas...Fue nuestro último día disfrutando del Catalonia Playa Maroma, con mucha pena tocaba despedirse de la Riviera Maya.

Y ya...¡¡de vuelta a España!! Que también llega un momento en el que se echa de menos el hogar. Pero muy felices y contentos por haber vivido esta experiencia maravillosa.

Ya solo me queda darte la enhorabuena si has llegado hasta aquí, ¡ya que este post es muy largo! Y decirte que si tienes pensado viajar pronto a Riviera Maya y tienes alguna duda no dudes en dejarnos un comentario, si podemos ayudarte lo haremos. ¡Hasta siempre Riviera Maya!